Negociación del Plan de Igualdad.

El pasado 24 de julio se celebró una nueva reunión de la mesa de negociación del plan de igualdad.

En esta reunión, por un lado, se debía decidir la ampliación del periodo de negociación que, como ya habíamos explicado, desde COBAS entendemos que no es posible, ya que el año de negociación al que está sujeto el plan de igualdad empieza a contar desde el momento en que se conforma la mesa de negociación. Pero puesto que la interpretación de la empresa es otra, y en aras de intentar conseguir un acuerdo, no pondremos trabas a que se negocie hasta septiembre. De la misma manera ha respondido el resto de la RLPT, por lo que se acordó realizar dos reuniones en agosto y otras dos en septiembre.

En la reunión, desde COBAS dejamos constancia de que no creemos que el plan se esté elaborando adecuadamente, ya que la ley indica que ambas partes, la empresarial y la social, tienen que participar en la elaboración del plan de igualdad, y ya de entrada, el análisis realizado por COBAS del diagnóstico no se ha incluido. Por su parte, la empresa indicó que no está de acuerdo, que se nos ha escuchado, pero que, como no coincide con el punto de vista de nuestro diagnóstico, no lo incluye.

Por otro lado, se insistió a la empresa en que no se ha tenido en cuenta el Complemento Personal Convenido a la hora de calcular la brecha de género, ya que es la parte que la empresa paga a quien quiere, y donde se ven las diferencias entre hombres y mujeres. Pero, la empresa insiste en que no es necesario, y en que, además, supondría mucho trabajo, ya que habría que estudiar las causas de esas diferencias, que pueden ser por antigüedad y que, por lo tanto, no se va a estudiar. Está claro que no les interesa mucho conocer la brecha real (aunque la conocen perfectamente), sino cubrir el expediente con el menor trabajo posible.

El resto de la RLPT estuvo de acuerdo con los planteamientos de COBAS e indicaron que, si no se tienen en cuenta las aportaciones de la RLPT, en realidad esto no es una negociación, algo que se lleva viendo desde el primer día y que, por otro lado, no es nada nuevo en Atos.

Tras esa reunión, el 7 de agosto se celebró la primera de las reuniones con las que se ha extendido el periodo de negociación.

En dicha reunión la empresa expuso que había compartido una nueva versión del documento del plan de igualdad, teniendo en cuenta las aportaciones de la RLPT.

En un primer repaso, podemos decir que se han tenido en cuenta algunas de las aportaciones de COBAS, pero no las que consideramos más importantes, y que compondrían un Plan de Igualdad realmente efectivo y, de la misma manera se ha expresado el resto de la RLPT. La empresa sigue diciendo que sólo su interpretación de la ley es válida y de ahí no se mueve, y como hasta ahora tiene una historia en la que la administración les ha admitido cualquier cosa en los planes de igualdad, no nos extraña que opinen así.

Por su parte CGT ha explicado que la manera de realizar, por parte de la empresa, la validación de si hay igualdad o no en las categorías no es correcta, ya que no se mide por si hay un 50% de hombres y mujeres, sino que hay que tener en cuenta el porcentaje de hombres y mujeres en cada categoría y que para validar si hay igualdad en una categoría hay que tener en cuenta esos porcentajes. La empresa ha indicado que no lo ve así, pero se han comprometido a estudiarlo.

Por otro lado, desde CCOO se ha pedido que se tengan en cuenta sus aportaciones sobre mejoras de conceptos como horario, jornada, etc. Indican que, aunque entienden que son conceptos que se deben negociar en otras mesas, sí que se puede impulsar su mejora desde igualdad, puesto que ayudarían a la conciliación. La empresa se ha limitado a indicar que este no es el lugar para hablar de esos temas y que no van a hablar de ello.

Una vez más, vemos como la empresa se limita a lo mínimo que le pide la ley, sin estar dispuesta a ir más allá, ni a promover algo realmente útil. Sólo les interesa que alguien les firme un plan de igualdad a su medida, para que se lo acepte la administración y olvidarlo hasta que haya que negociarlo de nuevo.