Vivimos en un entorno laboral altamente competitivo, la era de la Inteligencia Artificial y las nuevas tecnologías hace que la actualización constante de nuestras habilidades no sea un lujo, sino una necesidad. Sin embargo, parece que la empresa no comparte este sentido de urgencia.
¿Qué ocurrió en la reunión del viernes 8 de mayo? En lugar de avanzar hacia el diseño de un plan de capacitación de calidad, la dirección ha decidido poner el freno de mano. Han paralizado el inicio de las negociaciones exigiendo la aprobación de un «reglamento previo», presentándonos un documento lleno de condiciones inasumibles para la RLT.
Desde COBAS mostramos nuestro rechazo frontal a estos puntos abusivos, la sorpresa fue que los propios representantes de la empresa tuvieron que recurrir a sus asesores legales para comprobar si podían modificar su propuesta, cosa que después negaron. Esto nos deja una evidencia clara y preocupante:¿han traído a la mesa un documento improvisado, sin el debido respaldo jurídico, utilizándolo únicamente como una táctica dilatoria?
Mientras los trabajadores necesitamos respuestas y herramientas para afrontar los retos del sector, la compañía prefiere perder un tiempo valiosísimo en debates estériles y normativas de dudosa legalidad.
Desde la sección sindical de COBAS lo tenemos claro:
Basta de retrasos: Hemos exigido a la empresa que resuelva sus lagunas jurídicas de forma inmediata y retire los puntos conflictivos.
Foco en lo importante: Es hora de apartar los obstáculos innecesarios y sentarnos, de una vez por todas, a construir el acuerdo de formación real y efectivo que esta plantilla merece.
El futuro de nuestro trabajo depende de una formación continua de calidad, y no vamos a permitir que se retrase más.
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